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La Coctelera

Cosas Chupis y bonitas

Toni Nievas

21 Noviembre 2011

YA CASI NI ME ACUERDO 2

EXPLOTACIÓN LABORAL

El empresario hotelero se frotaba las manos con el nuevo invento del turismo. Entonces no existían los derechos del trabajador, los sindicatos, los días libres. Todo eso que ahora mínimamente tenemos. Mis padres me comentaron de aquellos años que los empresarios los tenían trabajando  en turnos de más de 12 horas, les daban de comer un pan con tomate. Hacían turnos de noche y luego volvían a la mañana siguiente. Así se han enriquecido los hoteleros, estrujando las miserias de los que querían prosperar en aquella España lejana.

Mi familia trajo a mis abuelos a vivir a Mallorca. Mi abuela, la recuerdo siempre vieja, una mujer pobre y analfabeta de Málaga. Mi abuelo, también malagueño, un hombre destrozado por el alcohol que se pasaba todo el día sentado en una mesa redonda donde bebía vino barato y veía los Picapiedra en una de las primeras televisiones en color.

Con mis abuelos vivía también un tío, al que llamaban Boris. Se pasaba todo el día sentado en su sofá o durmiendo en su habitación, era pintor de brocha gorda pero nunca lo veíamos pintar, siempre estaba por los bares jugando a las maquinas.

No he dicho el nombre de mis padres. Mi madre Pepi, mi padre Román, nombre poco corriente al menos en el Arenal por aquellos años. Mi hermano también con el mismo nombre de mi padre. Mi hermano sufrió todos los males de los años 80, las malas modas de geavy metal, el pelo con laca, luego la espuma, los pendientes de cruces, toda esa mierda, las chaquetas de cuero. Luego vendría en break Dance, las discotecas, los d.j y el culturismo de gimnasio de barrio. De eso hablaré más tarde.

Toda mi familia se instaló en el Arenal. Todos los hermanos de mi madre. Todos ellos tuvieron hijos, mi tía Paquita con 5 hijos. Mi tía Mari dos hijos, mis padres dos hijos. Lo normal era tener dos hijos, era una buena época para tener hijos y renovar el país post franquista. Tener muchos hijos y trabajar todo el día en los hoteles. Toda mi familia entró en la maquinaria hotelera. Como camareros, camareras de piso,  recepcionistas, jardineros. Ese tipo de trabajos tan emocionantes.

UN NIÑO GORDITO

Yo era un niño flaco, apenas comía. Mis padres asustados me llevaron al medico y me dieron pastillas para engordar, pastillas supongo que para que me dieran ganas de comer. Lo cierto es que no recuerdo tomar aquellas pastillas, puede que fuesen inyecciones, no sé. Lo que recuerdo es que bebía mucho colacao y comía cereales.

De niño flaco me convertí en niño gordito con ropa de chandal. Ese típico niño gordito solitario que se queda solo en la hora del recreo y sufre de flato al moverse un poco. De los años de colegio recuerdo sentarme en mi silla en clase y ponerme a dibujar sobre los libros. Pasé todos los años dibujando, no aprendí nada, sufría el síndrome de poca intención, si eso existe.

Mientras mis 5 primos eran niños normales, estudiantes, deportistas, con amigos. Yo era todo lo contrario. Luego descubrí que habían otros niños como yo y me junté con ellos. Algo natural, si eres un fracasado te juntas con otros fracasados.

Los años 80 en la barriada del Arenal, ese pueblo en construcción, con sus habitantes todo el día metidos en los hoteles y sus hijos perdidos en la calle. me pasaba toda la mañana en el colegio donde no aprendía nada hasta las dos de la tarde. Al salir me iba a casa de mis abuelos donde comía. Luego  a las 4 de la tarde llegaba mi madre del trabajo. Mi padre no llegaba hasta pasadas las 11 de la noche. Mi padre pasó de ser camarera de pisos a ser gobernanta, jefa de las camareras de pisos. Hacia el turno seguido entrando a las 6 de la mañana, así durante toda su vida. Y luego al salir del trabajo meterse en su casa a limpiar y cuidar de nosotros. Mis padres nos educaron de forma autodidacta, con lo poco que sabían. Ellos no nos podían sentar en la mesa a enseñarnos nada porque ellos no sabían nada, solo sabían de la vida, nada de ciencias, ni literatura, ni matemáticas, ni nada. Nada de Mondrian ni de que el espacio se expande, nada de eso. Eran camareros, nada más. Mi padre venia de un pequeño pueblo de Jaén, de vivir entre cabras, burros y esa vida de campo. Mis profesores se esforzaron por enseñarme pero no me centraba en nada. Más tarde me metieron con los retrasados, todo muy exclusivo, ese mundo subnormal apartado de todo.

La única habilidad que tenia era para el dibujo, mis profesores se dieron cuenta. Me animaban a dibujar. La asignatura de plástica era la única que aprobaba. Todo lo demás 0 en mi vida. Mis padres sin saber que hacer conmigo me empezaron a apuntar a todo tipo de clases extra escolares. Clases de repaso como se llamaban.

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Toni Nievas. Personaje misterioso de la cultura “chundergrunen” Palmesana. Cómo pintor ha expuesto más de 20 veces, fracasando en todas y arruinándose. Director de peliculas sin pasta y guionista, se ha leído mas de dos libros y sueña que es Truffaut. Ama a los animales, odia las cucarachas y riega su jardín imaginario por las noches cuando la gente duerme. toninievasn@hotmail.com

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