Hay un montón de terreno virgen, incluso podría intentar sembrar cosas, no parece tan difícil eso de sembrar, se lo he visto hacer a mi padre en su huerta, y al tío no le ha ido mal. Siento algo de paz durante unos segundos hasta que los gritos de la
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Llego del trabajo, son las dos y media de la tarde. A las tres empieza el partido de fútbol y yo me quiero esconder donde sea, cierro el piso con llave y pongo el cerrojo, bajo las cortinas, cierro las ventanas y clavo algunos clavos en la puerta de la cocina,- así me aseguro de que nada de todo eso pueda entrar en esta casa. ¿qué puede durar el partido?,- no lo sé. ¿una hora, quizás dos horas?. Decido meterme en la cama a dormir, hasta que pase todo. pienso, dormiré tranquilo ya que España no es un equipo que suela ganar nada en los mundiales; si no meten goles, la gente no gritara, el vecino no gritara, a la media hora de no meter goles, la gente se aburrirá, quitaran el fútbol y harán otra cosa…..-¡¡¡y una mierda!!!.
A las tres empieza el partido, yo ya estoy metido en la cama. Me concentro para estar dormido en diez minutos,….vale, me duermo, ya estoy dormido,..- a continuación todas estas letras pertenecen a mis pensamientos pero en dormido. Es muy raro, lo reconozco, pero los sueños siempre lo son. En el sueño profundo que intento tener sueño que he salido de mi barrio, sobrevuelo la isla de Mallorca, “está en los mapas”; vuelo muy alto y salgo del planeta y llego hasta el planeta Marte. Sé que es el planeta Marte porque lo he visto en cientos de películas. Me dirijo a ese planeta porque pienso que allí no van ha estar viendo el puto mundial de fútbol. Como es un sueño y soy súper poderoso, además de volar muy rápido puedo respirar en toda la galaxia y cosas así, lo típico de los sueños. bajo a la superficie del planeta Marte y me quedo allí sentado un buen rato, mirando el paisaje, acordándome de esa película de Schguarroneger. El sueño parece que va bien porque no veo ninguna señal de fútbol por ninguna parte, nada ni nadie lleva una estúpida camiseta color rojo de la selección. En este planeta puedo ser normal, incluso podría traer todas mis cosas y tenerlas aquí. Montar un verdadero hogar en este sitio y hacer una familia. Hay un montón de terreno virgen, incluso podría intentar sembrar cosas, no parece tan difícil eso de sembrar, se lo he visto hacer a mi padre en su huerta, y al tío no le ha ido mal. Siento algo de paz durante unos segundos hasta que los gritos de la calle se cuelan por la ventana del baño y me despiertan. La selección mete el primer gol. Pienso: ¿cómo es posible, no puede ser, esto tiene que ser una pesadilla, pero si nunca hemos ganado nada. O eso creo yo, que entiendo poco de fútbol, pero sé lo básico para arrancar un coche y salir pitando.
Cuatro goles mas tarde salgo de la cama. Lo peor de todo es que apenas he podido dormir mis dos horas; eso me sienta como una Ginebra con colacao o compartir una buena película de autor en el cine con una pandilla de kinkis regetones en mi espalda haciendo comentarios a cual mas,.. me quiero morir. Ahora ya es definitivo, soy un ser extraño, no me gusta el fútbol y me he quedado sin amigos porque todos ellos están viendo el partido. Aun con los gritos de becerros de fondo producidos por el cuarto gol, abro la puerta de la terraza de mi quinto piso, me agarro a la barandilla y saco un pie y luego el otro. Decido que ya es hora de acabar con todo esto, ya no lo aguanto mas y me lanzo al vació y todo el viento me da en el pelo y es una súper,- ufff, vaya sensación amigos, tenéis que probar esto, hacer puenting me refiero, no a suicidaros. Unos fragmentos de segundos cayendo por el vació, ningún vecino se da cuenta de que me he tirado por la ventana, todos están con el partido. Finalmente el millón de banderas españolas colgadas en los tendedores de la ropa amortiguan mi caída como si se tratase de un comic de bat man. ¿por qué señor?.
