Comemos platanos como el.
Con las gafas de sol puestas y el comprobante en la mano, me planto esta mañana en uno de los mostradores de recogida de compras de ikea. Si, ese sitio donde uno espera y se cuela un montón de gente de detrás . Me dije que las 9 de la mañana seria una buena hora para recoger la nueva mesa y la silla, nos levantamos a las once y media como buenos artistas, pongo el coche a 80 por la autopista donde casi nos matamos.- finalmente, la mesa y la silla se dirigen hacia mi en un carro metálico imposible de conducir. En ese momento ella me dice que la espere, que tiene que ir a pedir algo en una de las cajas de la salida del centro, en una de las cajas se encuentra a Simón. Ella se lo queda mirando, el, supongo, esta acostumbrado a que la gente lo mire. Es normal, normalmente no te encuentras a villanos de 007 en la caja de ikea comprando con su señora. Marga se acerca hasta el, Simón la reconoce, se da cuenta de que no es ninguna tarada, ninguna fan sicótica con chinchetas clavadas en la espalda y un tatuaje de mahoma en la espalda. Ella le dice que tenemos la presentación del corto el día 24, el no puede venir. Yo no puedo hablar con el porque estoy con un carro imposible con una mesa gigante y una silla ultramoderna que lo mas seguro, sea imposible de montar. No pasa nada porque luego ella me lo cuenta todo en el coche. Yo me emociono pensado que Simón también es cliente de ikea, como nosotros, luego pienso que es como otro ser humano mas que hace sus cosas de la casa, friega los platos, se come un plátano mientras lava el coche los domingos con una manguera y un cubo lleno de espuma. Yo no tengo un cubo lleno de espuma.

Indómita dijo
jajaja, este está muy bueno tb, muy agudoo y simpáticon. Lo de la silla y que ya ella te lo contará en el coche, jejejeje.
14 Abril 2006 | 11:12 PM