La navidad, tu, yo, nosotros juntos y el resto del año para nosotros solos, el cielo y todo lo demas.

Nos metemos en la cama hasta las tantas, cenamos, comemos, nos volvemos a levantar y encendemos la tele. Los anuncios navideños son una pesadilla. La Pantoja compra la primera y nos asesina con sus letras salvajes, solo falta franco. Nos metemos en la cama otra vez después de la comida familiar. Los niños abren los regalos, vemos la batcueba, los teletubis, los micro tanques de guerra y muñecas que se mean encima y se cagan en tu puta madre. Es el sonido de la navidad con sus renos que nos dicen que tenemos que comprar, comer, beber, vestir, como oler y follar, escuchar opera para el resto del año escuchar regeton, pon el politono, poli polla en tu móvil. Nos levantamos de nuevo, otra comida familiar, nuevo mensaje a ese amigo que solo te acuerdas de el cuando tu abuela canta borracha un villancico en todo el hocico. En la calle, de vuelta a casa giramos de calle para dar esquinazo al vecino y así ahorrarnos su mal aliento navideño, su olor a puterio y vino barato. Acabamos en el videoclub cogiendo una de esas películas independientes de titulo extraño que solo se estreno en una sala en Francia, es navidad y todo esta alquilado. Volvemos a casa felices, encendemos la estufa y nos comemos el turrón del año pasado, pinto un poco, cenamos de nuevo, vemos la peli, nos metemos bajo la manta, me arrastro hasta el ordenador y me acuerdo de ti. Me cago en todo, joder, ostias…….

Ello dijo
ostias!
ya queda menos
26 Diciembre 2005 | 01:37 AM