Gente decandente de lo peor. Una noche nada interesante que recordare por sus bolsos.

Anoche estuve cenando con unos compañeros del trabajo. Quizás una de las cenas mas decadentes a las que he asistido, no por una decadencia exquisita, si no mas bien por su bajo contenido en sustancia positiva. He cenado raras veces con compañeros de trabajo, se pueden contar con los dedos de los pies. Pero ayer, un extraño cosquilleo o una llamada interior hizo que dijera que si a la petición de asistencia a esa cena. Morbo, curiosidad de cómo esta el mundo real, conocer un poco mas a esa gente con la que suelo trabajar. No sé. No creo que sea recomendable tener demasiado contacto con las personas con las que uno trabaja diariamente, pueden pasar demasiadas cosas malas. Por supuesto los seres con los que cene anoche pertenecen a la clase barrio con mentalidad barrio, yo vivo en barrio sin integrarme en el barrio y sin mentalidad barrio, ¿me estaré justificando con esto y en realidad soy el mas barrio de todos?,- por decir que no soy como ellos, y en lo mas profundo de mi, tengo tanto miedo porque sé que voy a acabar como ellos, sumergidos en una profunda soledad de decadencia social donde a lo único que se puede aspirar es a entrar en el mundo de la droga, tener un novio traficante y una prima peluquera. Haciendo un balance de mi persona, llego a la conclusión de que soy un pijo estúpido y me asusta rodearme con la gente “normal” de la calle. En estos años he intentado juntarme con seres humanos de los que pudiera aprender cosas, algún músico, actores, profesores, estudiantes de arte o gente con mucha imaginación. En la cena de anoche no había nadie con estos intereses. Todos éramos cocineros y camareras, todas ellas teñidas de rubio. Anoche encontré a la Jauni que Vigas Luna esta buscando, todas ellas con sus bolsos negros de plástico con cadenas comprados en la plaza, aros gigantescos en las orejas, ropa hortera y ochentera ajustada en sus gruesas carnes celulíticas alimentas con hamburguesas del Carrefour, kilos de maquillaje barato de promoción con otros productos comprados en el todo a cien, puesto a toda velocidad delante del espejo de los vestuarios de mujeres del hotel. Laca para el pelo de la prima Ester que es peluquera y tiene lo mejor de lo peor siempre en el bolso, las fotos de los exnovios metidas en las carteras de color rojo o amarillo dentro de su bolsos. Todas ella y con todo eso para mi en una noche nada especial en mi vida. Estaba claro que iba a sacar buena información de todo aquello que estaba viendo, en el primer plato empecé a ametrallarlas con mis preguntas sobre sus vidas y pasado sentimental. Les cambie el nombre para sentirme mas a gusto. El sitio elegido para cenar, por supuesto tenia que ir a tono con nuestras posibilidades estéticas, las tres palmeras; comida a la parilla, todo tipo de carne para comer y reventar,- con el clásico camarero gordo con coleta que se esta quedando calvo y nadie se lo ha dicho. En la mesa me senté al lado de David, gran ser humano y personaje con el que tengo mis conversaciones de fútbol. El es un apasionado del fútbol y yo me esfuerzo por tener nuestras conversaciones, yo me quede en “Alconada” y un poco de Romario porque sale por la tele. Delante de mi se sentó la diosa del grupo, su nombre, Tania, yo se lo cambien por Tamara que suena mucho peor, 200 kilos de mujer embuchada en ropa ajustada de la plaza, esta es la que tiene la prima peluquera. Tuvo un novio durante tres años al que le estuvo poniendo los cuernos durante todo ese tiempo; yo no podía entenderlo. A mi derecha se sentó, “la Mari”, entre ellos todos se llaman “la esta o el este”. Le cambie el nombre por Ronaldiña y mitad de la cena abrevio a Ronal. Yo comí caracoles, todos ellos se pidieron solomillos y entrecots muy hechos y para ellas vino rosado espumoso. Hablaron del trabajo por supuesto, yo no entiendo como se puede hablar del trabajo en un hotel, por esa razón nunca entro en las conversaciones del hotel, no sé de que se puede hablar sobre la cocina de nuestro hotel, todo es - “sírvaselo usted mismo”,o todo comida congelada- , y en el tema de los camareros me pasa igual, ¿de que cojones se puede hablar?, es la cosa menos interesante del mundo. No creo que nos entreviste nunca en el programa Redes. Me lo puedo imaginar.
Presentador, con esa voz de la guerra de las galaxias. – y dime una cosa tu, ¿cómo es el trabajo de camarero, a que cosas estáis expuestas diariamente y que pensáis como va a ser el futuro de vuestra profesión?.
Tamara: “pue” es una profeción mu bonita donde se aprenden munchas cosas.
Mas o menos esto seria un fragmento de esa entrevista. Al terminar la cena ellos se largaron a discotecas y cosas así, supongo que pasaron por el pueblo a pillar farlo porque se hablo del tema durante la cena. Sus tochas mas grandes que las servilletas y yo con algunas ideas para hacer algunos apuntes interesantes.
