Miedo y asco en las Burgos

Llego a casa de un extraño viaje al interior de lo que puede que sea, lo mas “dejado” de nuestra extraña España. “dejado”, “diferente”. No sé si por los psicotrópicos, o por la necesidad de pensar que estos lugares visitados eran peculiares por la falta de opciones de ocio que contenían algunos de ellos. Burgos. Alguna vez había oído hablar de Burgos y de la catedral. ¿por qué coño hemos ido a Burgos pudiendo ir a cualquier otro sitio. El primer día en Burgos, llegamos a las nueve de la noche y buscamos una pensión para dormir. Algo barato, algo que este bien y algo que tenga desayuno. Pensión Dallas suena bien, suena a lo peor. Precio accesible con desayuno. “35 eurazos uno encima del otro, por dos noches”. Desayuno que pinta bien, café con leche con bollería. Habitación para dos, con sus camas individuales, un pequeño espacio de cinco metros sin ventana ni ventilación donde no apetece estar mas de medio minuto. La dueña de la pensión que se encarga de todo esta vomitando y tiene diarrea a nuestra llegada, nos atiende su extraña hija con ojeras azules y recién bebe que cuidar. Entramos en el bar que esta debajo de la pensión. Nos enseña la ratonera, nos da las llaves, dejamos las bolsas y salimos corriendo de ese sitio. Pensando cada uno por dentro que tenemos que dormir en ese pequeño espacio sin ventana ni ventilación, ni nada de nada que haga que nos apetezca estar metidos en la cama leyendo. Salimos de allí con ganas de recorrer la ciudad, conocer a sus gentes, mezclarnos con ella y empaparnos de la cultura, de la nueva ola artística,- somos jóvenes, estamos solos en la ciudad y queremos descubrir cosas nuevas.- el primer vistazo tiene buena pinta, sus carreteras con sus coches, algunas personas andando por la calle. La catedral a pocos minutos del hostal Dallas. La vemos desde nos encontramos. Yo: podemos ir al centro.
S: vamos al centro.
Yo: ¿qué es el centro?.
S: el centro tiene que estar mejor.
Yo: vallamos al centro de la ciudad.
S: vamos a buscar el centro.
Yo: creo que todo es el centro y no mola nada.
Recorremos la ciudad en la búsqueda de sus cosas de ocio. Esas cosas chulas que hace a una ciudad como es. Burgos es esa ciudad que es por todo lo que no tiene. Tiene una catedral que vemos por fuera en cinco minutos y aquí no hay nadie religioso ni somos de esos a los que se le encoja en corazón contemplando malditas catedrales de la iglesia anti homosexuales

lucia dijo
Por 35 euros queríais ventana. Pensión Dallas, el nombre no os dijo nada. Valláis el centro. Y te quejas. No, si aún la culpa será de Burgos.
25 Septiembre 2005 | 11:35 PM